El inicio de la fotografía
estereoscópica ya era utilizada en el año 1841, con el fin de conseguir
el relieve, la percepción combinada de distancia y volumen que posee
la visión humana. Fue dejándose de practicar por varios motivos,
pasando aquellas cámaras y visores a ser objetos de colección en
la actualidad.
Sería lamentable el
dejar en el olvido la posibilidad de disfrutar de la 3D, la tercera
dimensión, con técnicas fotográficas.
La visión estereoscópica,
que posee el hombre, es el resultado de la integración a nivel cerebral
de las imágenes recogidas por la retina del ojo izquierdo y derecho
simultáneamente. La percepción de relieve viene dada por la separación
existente entre ambos ojos.
Cuando observamos una
fotografía no existe diferencia entre hacerlo con un ojo o con los
dos. Pero si repetimos la misma fotografía con diferente ángulo,
es decir para el otro ojo y las visionamos cada una con el ojo al
que corresponde veremos la profundidad.
En la actualidad podemos
decir que ya es posible realizar buenos estereogramas con las cámaras
actuales y percibir la profundidad, tanto en proyecciones como individualmente,
mediante visores para fotos de diversos formatos, incluso murales,
y diapositivas.
La estreotécnica actual
consiste en el empleo de dos cámaras con disparo sincronizado, entre
las que existe una separación equivalente a un 3% de la distancia
al primer objeto de la escena a fotografiar. La precisión en el
montaje es tanto más importante, cuanto menor es la distancia. Según
el tema a captar pueden utilizarse diferentes clases de objetivos
variando desde angulares normales a teleobjetivos u ópticas
especiales. Se debe tener en cuenta que tanto las ópticas como sus
graduaciones ( enfoque, velocidad y diafragma ) deberán ser
exactamente iguales.
Las cámaras pueden
estar emplazadas en trípodes, regletas o soportes de desplazamiento,
así como en cremalleras para la obtención de fotografías de aproximación.
La utilización correcta de la profundidad de campo será básica,
en ocasiones, para atenuar la necesidad de utilizar grandes separaciones
entre los aparatos. Si el tema a reproducir carece de objetos en
movimiento puede recurrirse a utilizar una sola cámara que, tras
el primer disparo, se desplazará a la distancia adecuada para realizar
el segundo, en el que se tendrá en cuenta mantener minuciosamente
el encuadre anterior. En ocasiones y cuando la distancia al objeto
de interés sea mayor a 5 m, se puede con un poco de paciencia y
práctica, recurrir a un método más expedito que consiste en realizar
a pulso las dos fotografías, partiendo de una misma posición en
pie del fotógrafo, en la que mantendrá las piernas ligeramente abiertas,
basculando a izquierda y derecha para realizar cada uno de los disparos.
Para ver en relieve
las fotos se precisa de un visor estereoscópico, colocándose directamente
o previamente montadas en una cartulina, teniendo la precaución
de centrarlas y nivelarlas de forma conveniente. En el caso de diapositivas
enmarcadas, éstas deben estar también niveladas y sujetadas, sin
moverse dentro del marquito. Utilizando los visores adecuados se
pueden visualizar las imágenes tridimensionales. También es posible
proyectar, aunque en este caso se requieren dos proyectores, polarizar
la luz, una pantalla metalizada, un encuadre preciso y gafas adecuadas.
Existe una extensa gama de posibilidades en este bello y atractivo
campo de la fotografía.
REALIZACIÓN DE ESTEREOGRÁMAS
CON UNA SOLA CÁMARA
En primer lugar hay
que situar la cámara en el centro del soporte a utilizar. El soporte
debe tener un nivel para controlar que esté horizontalmente.
Después hay que preparar
el enfoque, el diafragma, la velocidad y memorizar el encuadre (
altura y anchura ). Una vez hecho esto se debe desplazar la cámara
hacia la izquierda y realizar el primer disparo; después debe desplazarse
la cámara hacia la derecha y disparar por segunda vez.
Aspectos a tener en
cuenta:
- Los objetos a fotografiar
no deben estar en movimiento.
- Las fotografías
pueden realizarse con la cámara paralela al objeto a fotografiar
o con ésta ligeramente convergente para abarcarlo si no cabe de
la primera manera ( siempre que la convergencia no provoque el cruce
con el infinito ).
- El desplazamiento
de la cámara para hacer las fotografías de izquierda a derecha debe
ser de igual distancia hacia cada lado y proporcional a la distancia
a la que se encuentra el primer objeto de las fotografías.
Cuando se utilizan
cámaras con ópticas angulares a distancias de 5 m o más, no és necesario
convergerlas.
Cuando se realizan
fotografías con ópticas de 50 mm o teleobjetivos es conveniente
ser más cuidadoso en el centrado.
Para obtener fotografías
macro de calidad en tres dimensiones es mejor converger la cámara.
Debe enfocarse hacia el infinito así que los objetos situados en
primer plano estarán en distinto lugar al comparar las dos fotografías.
Artículo
ofrecido por:
Héctor
López miembro de l'Agrupació
Estereoscópica 3D i Fotogràfica de Catalunya.
(93) 284.98.35
Locales
en Centre Moral-Orfeó Martinenc-( Clot, Barcelona) con
la colaboración de
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