La fotografía
macro o macrofotografía consiste en fotografiar un motivo a una
distancia muy corta, más de lo que permite un objetivo normal, 50mm
o 35-80, por sí mismo, llegando hasta una proporción de tamaño real
(escala 1:1), es decir, el tamaño del motivo será el mismo en el
original que en el negativo.
Aunque
la definición real de macrofotografía es aquella fotografía que
realiza imágenes de mayor tamaño que el del original, hasta una
ampliación de diez veces (x10), si superasen este nivel de ampliación
ya estaríamos hablando de microfotografía, en cuyo caso normalmente
deberíamos hacer uso de microscopio. Así pues, realmente deberíamos
hablar de fotografía de acercamiento, aunque lo más habitual es
denominarla macrofotografía, y así la llamaremos en el presente
artículo.
Para
conseguir este acercamiento al motivo podemos optar por distintas
soluciones, cada una con sus ventajas e inconvenientes, no necesariamente
caras, ya que hay para todos los bolsillos. Estos son los principales
accesorios que nos permitirán realizar macrofotografía:
Vamos
a describir las funciones y uso de cada uno de los elementos descritos.
Lentes
de aproximación
Empezaremos
con las lentes de aproximación (ver
sección filtros) que realizan la función de permitir
un acercamiento al motivo superior al máximo permitido por nuestro
objetivo. Este acercamiento será más o menos pronunciado en función
de la lente que seleccionemos, para ello contamos con diversas graduaciones
o aumentos. Cuanto más alto sea este, más podremos acercarnos al
motivo.
Estas
lentes son unos filtros de rosca que se acoplan al objetivo que
tengamos, permitiendo acoplarse más de una para aumentar la potencia.
Habitualmente
suele adquirirse un juego de dos o tres dioptrías distintas, para
poder disponer de distintas combinaciones.
Tubos
de extensión
Los tubos
de extensión tienen la particularidad de separar el objetivo de
la cámara, estos se colocan en el cuerpo como si se tratase de un
objetivo y a ellos se acopla el objetivo, por lo que es indispensable
partir de una cámara de objetivos intercambiables. Estos tubos pueden
encontrarse en diferentes tamaños, la opción más habitual es la
que contiene tres medidas distintas, facilitando la opción de usarlos
individualmente o bien sumados entre sí.
Estos
dispositivos tienen la función de separar la óptica del cuerpo de
la cámara, es decir, del plano de la película, con lo que perdemos
mucha luz.
El fotómetro
del cuerpo de la cámara, si no usamos luz de flash, juega un papel
muy importante, teniendo en cuenta que de usar uno de mano deberíamos
variar la medición de la exposición respecto a la indicada, teniendo
en cuenta el factor de compensación relativa al tubo usado. Antes
de adquirir estos tubos debemos tener en cuenta el modelo de cámara
y características, ya que es interesante intentar no perder la comunicación
entre cámara y objetivo, es decir diafragma, autofocus, etc.
Anillo inversor
El anillo
inversor es una arandela que tiene por un lado el anclaje de la
montura para nuestra cámara y rosca en el otro. La utilización se
basa en colocarlo en el cuerpo de la cámara y roscarle el objetivo
por su parte frontal.
Con este
accesorio conseguiremos directamente una proporción de tamaño real
(escala 1:1), es decir, el tamaño del original a fotografiar es
igual que el proyectado sobre el plano de la película, sin perder
luminosidad. El principal problema de este método de acercamiento
radica en que perdemos toda comunicación entre cámara y objetivo,
pero es un elemento muy económico.
Fuelle
El fuelle
es muy parecido a los tubos de extensión, dado que se coloca entre
la cámara y el objetivo, pero separándolos a la justa medida que
necesitemos (ya que es graduable), y esta es su principal ventaja
respecto a los tubos, ya que no nos obliga a usar medidas preestablecidas.
Estos suelen suministrar tablas de datos que nos informarán del
aumento de exposición según la distancia de separación.
Algunos
permiten conexiones mecánicas o por doble cable disparador entre
el cuerpo y el objetivo, para acceder simultáneamente al obturador
y diafragma, si no tiene estas opciones, deberemos preparar la fotografía
con el diafragma completamente abierto con la intención de tener
el máximo de luz para encuadrar, enfocar, (ya la extensión que permite
el fuelle nos hace perder mucha luz) y diafragmar antes de la toma.
Con un
fuelle, el rendimiento óptico de un objetivo se ve seriamente afectado,
por lo que es muy importante la calidad y construcción de este,
que debería ser un objetivo macro.
Objetivos
macro
Los objetivos
macro son objetivos que por sus características permiten por sí
solos tomar una fotografía aproximadamente a tamaño real, proporción
de escala 1:1. Estos objetivos están libres de aberraciones ópticas
para este tipo de acercamiento, lo que los convierte en la mejor
opción, sin duda alguna, en cuanto a calidad y comodidad, ya que
permiten enfocar desde infinito hasta 1:1. Normalmente están disponibles
en focales de 50mm (la más habitual), 100mm y 200mm.
La elección
de la focal irá directamente proporcionada con la distancia a la
que queramos o podamos trabajar respecto al motivo. Obteniendo la
misma imagen, ganaremos distancia entre cámara y el sujeto, cuanto
mayor sea el valor de distancia focal del objetivo. Esto es especialmente
útil para iluminar cómodamente o en el caso de fotografía de naturaleza.
Los objetivos macro no deben confundirse con la disponibilidad "macro"
que reza en algunos objetivos convencionales que ni permiten unas
distancias mínimas para este tipo de fotos, por sí solos, ni dan
la calidad y correcciones ópticas esperadas de este tipo de objetivos.
Evidentemente
otros dispositivos imprescindibles son el trípode y el disparador
de cable. Debemos pensar que en macrofotografía necesitamos exposiciones
normalmente largas y sin ellos no seria viable una fotografía en
condiciones.