Macrofotografía II ( Técnicas )

 

Una vez descrito el material necesario para este tipo de fotografía entraremos a detallar las técnicas necesarias. Los pasos a tener en cuenta son:

 

- - Estudio del modelo

- - Fondo

- - Iluminación

- - Profundidad de campo

- - Cuidados previos a la toma

 

 



Estudio del modelo

Debemos analizar con detenimiento el objeto a fotografiar, prestando atención a su tamaño.


Así como encontrar la perspectiva que queramos obtener y la distancia a la que podamos fotografiarlo, lo cual nos dirá qué tipo de material es necesario (una lente de aproximación, un fuelle, distancia focal del objetivo, etc.)
Para apreciar el tamaño real de nuestro motivo, podemos añadir a la foto algún objeto que sea fácil de reconocer.


 


Fondo

Es mucho más importante este detalle de lo que en principio pueda parecer, ya que cuántas veces hemos visto fotos con una hoja de papel de fondo, donde se aprecian claramente los extremos de la hoja e incluso la mano que la sujeta.

Para evitar estos detalles, que desmerecen por completo una imagen bien realizada, es importante localizar algo que nos cubra perfectamente el espacio del encuadre. Puede ser cualquier cosa que no distraiga la atención del motivo a fotografiar, pero lo suficientemente grande como para evitar visualizar espacios sin cubrir o elementos que lo sujeten.



Lo más habitual es hacerse con una cartulina doblada en forma de "L", pero sin marcarla, manteniendo el cambio de dirección en curva. Si no disponemos de una cartulina lo suficientemente grande podemos usar una tela cuyo tramado y color no se convierta en el centro de atención de la imagen. Si estamos en el exterior no es imprescindible colocar algo de fondo, podemos buscar un lugar que no produzca contraluz ni distraiga excesivamente la atención. Fotografiar el motivo dentro del contexto de su ambiente natural puede beneficiarnos creando un fondo real.


 


Iluminación

La iluminación es difícil, porque necesitamos mucha cantidad de luz, normalmente muy cerca del motivo y debemos evitar hacernos sombras nosotros mismos. Si usamos luz ambiente, hemos de aprovisionarnos de reflectores para dirigir la luz a las áreas que nos interese que no queden subexpuestas. En caso de usar luz continua debemos usar luz de tungsteno y filtrar el objetivo con un filtro de compensación de color azul (80 A).




El tungsteno es una luz muy dura, así que deberemos prestarle especial atención a las diferencias de exposición de una zona a otra. Los reflectores nos serán de gran ayuda para evitar demasiado contraste. Con fluorescente usar los reflectores y su correspondiente filtro en la óptica. Esta luz es muy suave, pero hay que tener en cuenta que existen diversos tipos y sus características cromáticas son muy distintas, con lo que deberemos filtrar en función de la temperatura de color del que usemos.

Para flash el tema se complica, a menos que este sea TTL (La luz de éste es regulada por la cámara a través del objetivo), ya que deberemos medir la luz con un fotómetro de mano para flash o realizar el cálculo de la distancia y potencia para averiguar el diafragma y modificar la exposición en función de los valores de pérdida de luminosidad que nos imponga la extensión de la focal, los anillos de extensión o el fuelle que estemos usando.


 


Profundidad de campo

Este es uno de los puntos más importantes y complejos. Consiste en el espacio comprendido entre la distancia mínima y máxima en las que tenemos foco. Dicho espacio disminuye radicalmente a medida que nos acercamos a un objeto, llegando a ser crítica en macrofotografía.

Para obtener máxima profundidad de campo debemos cerrar el diafragma lo más posible, ya que a mayor diafragma (más cerrado) obtendremos más profundidad de espacio enfocado.

Esto nos presenta directamente un problema, ya que al cerrar al máximo la abertura tenemos que aumentar el tiempo de toma, para no variar la proporcionalidad de diafragma/velocidad en la exposición. Y teniendo en cuenta que este tipo de fotografía rápidamente nos quita luminosidad, podemos vernos en exposiciones realmente largas, o en el caso de usar flash, en tener que aumentar la potencia, acercarlo más al motivo o incluso multiexposición.



En este apartado debemos echar mano de todas las ayudas que nos brinde nuestro equipo, por ejemplo, si la cámara dispone de ello, usar el botón de "comprobación de la profundidad de campo" ya que su función es cerrar el diafragma sin obturar, con lo que veremos realmente la zona enfocada tal y como quedará con el diafragma que hayamos colocado y podremos modificarla como mejor nos parezca. Si no disponemos de esta opción en la cámara, tendremos que seleccionar el punto de foco a ojo, usando la escala de profundidad de campo del objetivo.

Al enfocar, colocamos el foco en un punto determinado, no obstante tenemos un espacio previo y posterior en los cuales lo mantenemos (profundidad de campo), con lo que dicho punto no debe estar nunca en la parte frontal del motivo, de no hacerlo así estaríamos desperdiciando un área de foco. Es recomendable dejar un tercio de distancia por delante del punto de enfoque y dos tercios por detrás, aunque esta proporción varía en función de la distancia a la que trabajemos, así que es recomendable realizar diversas pruebas variando esta escala.


 


Cuidados previos a la toma

Antes de apretar el botón de disparo hay que hacer un repaso al modelo y al fondo, de manera que no tenga motas de polvo, pelos, etc., que serán claramente visibles en la foto, así como fijarnos en los pequeños detalles de colocación correcta del modelo, fugas, etc. Con todo esto ya podemos proceder al disparo.

¡Buena suerte!


 

Artículo ofrecido por: Joan Boira Guiñon

 

Si tienes alguna pregunta o duda sobre este artículo, haz un click y déjanos tu mensaje en el FORO.



Index Aprende